martes, 5 de enero de 2010

Mañana



Carla Marisol Jaimes Macías
Tercer Semestre

Ha sido un día duro, mi cuerpo está agotado. A pesar de todo no me arrepiento, ha sido un día muy bueno, entre tantos llenos de estrés. Después de darme un baño, me he puesto a reflexionar, estos últimos días que llegaron cargados de altibajos emocionales.

Todo en esta habitación es tenso, lleno de recuerdos desagradables, no me gusta esta sensación. Las acciones cometidas hace unos días me asfixian. ¡Y qué esperaba!, los actos traen consecuencias, a veces buenas y a veces malas.

Pensar que hace días tuve un sueño y en él dos caminos. Al final de uno de ellos, dos ojos café claro me esperaban, observándome como si sonrieran con timidez. En el segundo camino, dos ojos café oscuro, con una mirada comprensiva y seductora que me invitaban a avanzar. En este sueño estoy inmóvil, no sé qué hacer. De pronto el viento sopla tan fuerte que mi cuerpo se convierte en estambre. Es entonces cuando…desperté.

Aún no entiendo que significa y dudo que lo sepa algún día. Después de todo es un sueño más. Lo que sí sé es que me gustaría haber podido elegir uno de los dos destinos. Seguro que me traería la paz que necesito.

Mientras tanto sigo aquí, en esta habitación, esperando tranquilizar mis memorias. Lista para dormir aún sabiendo que mañana quizá no sea un buen día.

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